Carrito  

Sin producto

0,00 € Transporte
0,00 € Total

Carrito Confirmar

Ítaca / en griego Ιθάκη/ Itháki

Vero

En Ítaca los olivos llegan hasta el mar, las motos se aparcan con las llaves puestas y todo cierra para la siesta griega. Un gusto...

Itaca

No hay muchas playas, para bien de la isla, que se conserva casi intacta. Los turistas prefieren islas con menos rocas y más playas de arena, por éso los veraneantes son griegos y algún italiano.

Los griegos van a la playa a las 2 de la tarde y se van a las 6, cuando empieza a soplar el viento. Por la tarde, los abuelos toman ouzo y pulpo seco a la brasa, los niños mastik dulce en un vaso de agua y los jóvenes sorben frappés con pajita. Empiezan las miradas.

Cenamos en el puerto, mesas en la calle, el restaurante es de dos viejitos: él ex-marinero, cómo no, y ella es la cocinera. Nos ponen lo mismo que cenan ellos: una verdura hervida muy verde que se llama horta y se aliña con limón, gavros (boquerones fritos), y nos regalan sweet rovani, un postre de arroz y miel ithakiense...humm!

A ítaca se llega vía Kefallonia, la isla de mi amiga Afrodithi, en un barco que para en Sami. El mar Jónico es muy tranquilo, la isla es rocosa, con montañas picudas, y la vista de Vathi desde la moto, da un poco de vértigo. Vathi es la capital, tiene un puerto animado y cafés mirando a los barcos. Los griegos hacen planes de barco, y llegan a calas rocosas, preciosas e inaccesibles para los demás. ¡Qué suerte!

Volvemos a la vieja Europa en barco, llegamos a Brindisi por la mañana y el paisaje es totalmente diferente. Grecia aún es otra cosa... Me sorprende ver tantas tiendas y la gente tan conjuntada. En las islas griegas se te olvida la moda.

Y en Ítaca, toda mi energía la puse en leer, dormir, observar el viento entre los olivos y buscar las cuevas de Ulises...

un beso!

Viaje a Itaca